Nodulosis

JC1 Veterinarios resonancia magnética

La enfermedad conocida como Nodulosis esta provocada por la acción de parásitos nodulares y hongos de tamaño microscópico que forman quistes tanto en la piel como en el interior del cuerpo.

Estos quistes que pueden presentarse de diversos tamaños contienen miles de minúsculas esporas que pueden propagarse de un pez a otro por la ingestión de las mismas en los cuerpos de crustáceos, otros peces u otro alimento vivo como por ejemplo el Tubifex.
Sintomatología

Los síntomas que se pueden observar como consecuencia de la afectación de la enfermedad son unos pequeños quistes o bultos de color ocre o amarillo pálido en aletas, branquias y piel del animal.

Estos quistes también pueden encontrarse dentro de los órganos del pez pero sólo son visibles cuando producen hinchazones de importancia. Estos quistes pueden tener desde un tamaño diminuto hasta 1 cm.

Su forma suele ser ovalada aunque pueden encontrarse de otras muchas formas. Su interior está compuesto por miles de diminutas esporas que se alimentan del huésped parasitado.

Durante el progreso de la plaga parasitaria podemos también observar la aparición de afecciones secundarias de tipo bacteriano que pueden causar la descomposición de las aletas, la aparición de úlceras en la piel y moho.

Afección

Los parásitos responsables de la transmisión se propagan de un pez a otro. No existen datos concluyentes sobre la forma en que se produce la transmisión. Pero si está probado que estos microorganismos pueden vivir durante un tiempo sin la presencia de su huésped.

NodulosisTambién se cree que los organismos causantes de cada nodulosis son propios de cada especie y sólo afectan a un grupo determinado de ellas, por lo que una afectación masiva a todos los inquilinos del tanque (en caso de poblaciones dispares) no es frecuente.

Las infecciones internas leves pasan desapercibidas y sólo son observables aquellas que se producen externamente sobre la piel o las aletas del animal. Sólo se puede considerar grave la afección cuando esta se produce de forma masiva.

Sus consecuencias a largo plazo son la debilitación paulatina del pez y su muerte. En caso de producirse en animales pequeños, alevines o larvas la incidencia de la enfermedad es mayor.

Tratamiento

No existe un tratamiento base y científicamente probado como eficaz para combatir la enfermedad. Los libros especializados recomiendan en caso de enfermedades avanzadas la separación de los animales afectados y en aquellos casos de afectación grave la eliminación de los mismos de forma indolora. Tras lo cual resulta necesario desinfectar todo el material que haya podido estar en contacto con las esporas.

De cualquier modo existe un método alternativo y más agresivo que en ocasiones y dependiendo de la fortaleza del animal suele dar resultado: Una vez determinada la afección debemos tratar las infecciones secundarias, puesto que van a contribuir a que la debilitación del animal se produzca más rápidamente. Para ello se puede utilizar cualquier producto disponible en tiendas especializadas. Junto a esto debemos dar a nuestros animales una alimentación lo más rica y variada posible. Mientras el animal se alimente siempre hay esperanza. También se debe extremar las condiciones del agua, realizando cambios parciales a diario con un aumento de la temperatura.

Si con el tratamiento anterior no se observará mejoría, podemos suministrar en ese momento antibiótico (Los recetados para consumo humano). Cualquier antibiótico que introduzcamos en el tanque va a matar a todas las bacterias, incluyendo las instaladas en los filtros. Por eso sólo se aplicará en casos de extrema necesidad.

Si los animales afectados son pocos en relación a la población que mantenemos conviene separarlos lo antes posible y no efectuar el tratamiento con antibiótico al tanque principal. En caso de no disponer de tanque secundario y en casos de afecciones individuales conviene sacrificar a los animales.

En las dos fotografías expuestasse puede observar a un Trichogaster trichopterus afectado por diversas patologías. Aunque en las fotografías no se aprecie, la piel estaba cubierta por unos bultos de escaso tamaño de color blanquecino.

Esta patología lo acompaño durante largo tiempo. Durante este proceso le aparecieron diversas patologías secundarias estas ya más observables, como son la destrucción de aletas y la aparición de úlceras. La enfermedad afecto únicamente a dos Trichogaster que compartían acuario con otras especies, entre otras un par de Botias Macracanthus y un Synodontis Eupterus.

Los dos animales afectados murieron sin responder a ningún tratamiento. El resto de especies no se vieron afectadas en ningún momento por la enfermedad.