Anestesia y Analgesia

JC1 Veterinarios resonancia magnética

La anestesia en las enfermedades del sistema nervioso no se diferencian mucho de las de la cirugía ortopédica y de los tejidos blandos.
Las necesidades más destacadas son la inmovilización total del eje y de los músculos de las extremidades, pero no de los músculos de la respiración, analgesia profunda y una oxigenación adecuada.

La utilización de agentes anestésicos varía con el paciente, intervención, efectos de la anestesia y con la experiencia del cirujano.

En los animales con lesión del sistema nervioso central se debe evitar tener que anestesiar repetidas veces pues puede conducir a una acidosis si el paciente no se controla y ventila de forma adecuada.

La asistencia respiratoria es básica en los animales parapléjicos pues la musculatura abdominal puede estar fláccida. Y en los animales tetrapléjicos es la musculatura torácica la que puede estar afectada.
En la lesión craneal, la asistencia respiratoria también es de mucha importancia pues suele haber disminución de la frecuencia respiratoria.

En animales con lesión cerebral, la monitorización no es eficaz pues suele haber reducción o ausencia de la respuesta pupilar o corneal, posición de los ojos, el tono mandibular y reflejo deglutorio. Es esencial el control auditivo, electrocardiográfico y electroencefalográfico.

En la cirugía de la cabeza y cervical también están indicados los parámetros auditivos y electrofisológicos.

En la preanestesia debe evitarse el estrés así como cualquier situación que aumente el tono simpático y la presión arterial por lo que se recomienda usar un tranquilizante. En pacientes deprimidos se debe usar diacepan o midazolan, que apenas alteran la presión sanguínea cerebral y son anticonvulsionantes. En animales menos deprimidos se pueden administrar benzodiacepinas asociadas a dosis bajas de opiáceos. Las fenotiacinas y los alfa-2 agonistas están contraindicados en estos pacientes.

La anestésicos disociativos (ketamina, tiletamina) deben evitarse pues estimulan el aumento de la perfusión cerebral.

Los anestésicos inhalatorios no estimulan el ritmo metabólico cerebral pero producen vasodilatación y tienen que emplearse a dosis bajas a sociados a analgésicos potentes. El Isofluorano es más adecuado que el halotano en casos de hipertensión craneal. Ambos deben emplearse asociados a opiáceos cara disminuir dosis y su impacto cardiovascular. Las benzodiacepinas, barbitúricos, propofol y los opiáceos son los adecuados en esta patología.

Una buena ventilación y oxigenación, e incluso, ligera hiperventilación, es son clave en este tipo de anestesia.

 

Buena ventilación y oxigenación, e incluso, ligera hiperventilación, es son clave en este tipo de anestesia. 

PERRO

mg/kg

GATO

mg/kg

Premedicación


Premedicación


Diacepan (Valium)*

0.1-0.03

Diacepan (Valium)*

0.1-0.03

Midazolan (Dormicum)*

0.5-1

Midazolan (Dormicum)*

0.5-1

Atropina

0.02-0.04

Atropina

0.02-0.04

Inducción


Inducción


Tiopental Sódico

con premedicación

sin premedicación


5-10

10-15

Tiopental Sódico

con premedicación

sin premedicación


5-10

10-15

Propofol

con premedicación

sin premedicación


3-5

5-8

Propofol

con premedicación

sin premedicación


3-6

5-9

Mantenimiento


Mantenimiento


Isofluorano solo

2-2.5%

Isofluorano solo

1.8-2.4%

Isofluorano + opiáceos

0.7-1.5%

Isofluorano + opiáceos

0.6-1%

Halotano solo

1.5-2%

Halotano solo

2.5-3%

Halotano + opiáceos

0.5-1%

Halotano + opiáceos

1-1.8%

Propofol

12-24mg/kg/h

Propofol

12-24mg/kg/h

Analgesia


Analgesia


Petidina

dosis inicial

dosis siguientes


5

2.5

Petidina

dosis inicial

dosis siguientes


5

2.5

Fentanilo

0.01-0.02



Buprenorfina

0.01-0.02

Buprenorfina

0.005-0.01

Butorfanol

0.1-0.5

Butorfanol

0.1-0.5

Carprofeno

4

Carprofeno

4

Ketoprofeno

2

Ketoprofeno

2

Meloxican

0.2

Meloxican

0.2

 

 

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