Neurología Veterinaria

JC1 Veterinarios resonancia magnética

La neurología de los animales de compañía, motivado por la numerosa casuística de cuadros neurológicos muy diversos, tanto nerviosos como neuromusculares, que además nos ha hecho incorporar a nuestra tecnología diagnóstica instrumentos y aparataje muy sofisticados, con el fin de poder conseguir el diagnóstico certero de numerosas enfermedades neurológicas.

La neurología está involucrada en casi todos los procesos fisiológicos y patológicos de nuestras mascotas. Hay una conexión directa del sistema nervioso con todos los demás sistemas orgánicos, tales como el digestivo, respiratorio, urinario, cardiocirculatorio, locomotor, endocrino, reproductor, órganos de los sentidos, etc.. y es por lo que hace más difícil y además más interesante y apasionante la especialización en este campo.

Nuestras mascotas cada vez viven más, debido sobre todo a un aumento de la calidad y cantidad de los cuidados por parte de sus propietarios, por lo que los síndromes degenerativos y oncológicos se ven cada vez más en las clínicas veterinarias. También cada vez se viaja más, por lo que los cuadros traumatológicos son de frecuente presentación. Los cuadros autoinmunes van en aumento, no sabiendo muy bien sus razones, apareciendo variados cuadros neuromusculares hasta ahora poco frecuentes. La lista de etiologías de la enfermedad neurológica sería interminable.

La eutanasia era hasta hace muy poco la opción para numerosos cuadros neurológicos. Hoy en día gracias a la precisión en el diagnóstico que se adquiere con los modernos aparatos y técnicas, la eutanasia es, en la mayoría de ocasiones, la última opción, por parte del clínico y del propietario.

Por todos los clínicos es sabido que la presencia de un perro tetrapléjico en la consulta crea alarmas entre el personal, pensando enseguida en dar un mal pronóstico al propietario, pero gracias a los conocimientos actuales, este pronóstico hoy en día puede llegar a ser favorable, si por ejemplo la causa de que ese paciente esté paralítico sea una miastenia gravis, cuyo tratamiento será "milagroso" en cuestión de minutos, tal y como dice nuestro dicho de "Toby, levántate y anda", o si la causa de esa parálisis es una hernia de disco, cuya resolución quirúrgica hará que el paciente ande a los pocos días de la intervención, o si resulta que los temblores de Lola se deben a una meningitis que responde a corticoides, curándose en pocos días. De todas formas, queda mucho por saber en este fantástico y a la vez difícil mundo de la neurología, motivado sobre todo por la presentación de numerosas enfermedades idiopáticas (de causa desconocida) y de enfermedades que carecen de tratamiento hasta la fecha de hoy. Cada vez se avanza más en el conocimiento de enfermedades neurológicas de causa genética, que aparecen en los cachorros a temprana edad y con las que el clínico tiene que estar familiarizado en su quehacer diario.